Sin fin.
Cariño el Tontito,
di con la entrada al Cementerio del Oeste,
donde una luz tenue titilaba
entre las telarañas.
Igual que tú, mi risueñito.
Plateado el Tontito,
di con la escalera al arcoíris.
Hoy no llovió:
la bóveda azul es avara
de sus lágrimas.
Igual que yo.
El arcoíris se duplicó,
doble arco,
doble cara.
Igual que tú, mi risueñito.
Firme el Tontito,
di con la cigüeña alba
en equilibrio entre hierbas en flor,
aguas turbias del dolor
y un cielo de tinta sombría,
manteniendo la línea.
Igual que tú, mi risueñito.
Misterioso el Tontito,
di con un sobre azul abierto
que parecía un herido
tirado y estirado.
Agüeros en conflicto.
Igual que tú, mi risueñito.